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7852. La escena que cambió el cine

Desde mi punto de vista, uno de los mayores placeres que puede experimentar una persona apasionada por el cine es que le hablen de cine. El metalenguaje es una práctica que se lleva dando desde que el público consume textos audiovisuales de manera más o menos evidente, y si se hace de una forma elegante, el público puede quedar extasiado. Esto último es lo que me ha sucedido viendo el documental del que vengo a hablar hoy.

En 1960, Alfred Hitchcock estrenó su largometraje Psicosis. Con él, sorprendió a todo el mundo al asesinar a los 40 minutos del film a su protagonista, Marion Crane (Janet Leigh), dando como resultado la famosa escena de la ducha que es ya parte del imaginario colectivo. Con este documental, se busca examinar con precisión aquella escena compuesta por 78 planos y 52 cortes que marcaría un antes y un después en la historia del cine.

Uno de los aspectos que en lo personal más temo de los documentales es que quede demasiado plasmada la visión y/o opinión del mismo director, ya que al no tratar temas de ficción, es complicado no posicionarse dependiendo del tema. Sin embargo, en esta ocasión el director opta por cederle la voz a grandes profesionales del medio audiovisual. Y cuando hablo de profesionales me refiero a todo tipo de personalidades relacionadas con el mundillo del cine. De este modo, se pueden ver y escuchar con claridad las opiniones de actores como Elijah Wood o Jamie Lee Curtis (que además es hija de la propia Janet Leigh)de directores como Eli Roth, Guillermo del Toro o Karyn Kusama; editores como Walter Murch, Bob Murawski o Chris Innis, compositores como Danny Elfman e incluso teóricos e historiadores del cine. Y me estoy dejando a muchos en el tintero, pero con las ya mencionados uno se puede hacer una idea.

78/52. La escena que cambió el cine

Teniendo a tantas personas hablando sobre una de las grandes películas de Hitchcock, se tocan todos los aspectos posibles sobre la escena en particular y sobre la cinta en general: Como el hecho de matar a tu protagonista casi a la mitad de la película era una novedad como recurso narrativo, como con los planos se augura el destino que va a sufrir Marion, como el montaje muestra ciertos aspectos cotidianos y violentos que antes no se habían mostrado, como se logró el sonido más parecido a acuchillar la carne humana, como la música se mimetiza con lo que siente la protagonista y un sinfín de características relacionadas hasta obtener el producto final que todos conocemos.

Por si tener una charla larga y distendida con profesionales que comparten su punto de vista y su entusiasmo por Psicosis no fuera suficiente, algo que he encontrado fascinante es que cualquier detalle que se encuentre en el film es digno de análisis. Uno de los mejores ejemplos de ello es un cuadro que se puede ver con claridad en el motel que regenta Norman Bates y que jamás habría creído que se le pudiese sacar tanta miga al asunto. Una prueba más de como el director inglés lo tenía todo muy bien planeado hasta el punto que a día de hoy se siga hablando de ello.

78/52. La escena que cambió el cine

Pero no solo se centra en la parte más cinematográfica. Para entender la concepción de una obra, no se puede obviar el contexto. Debido a ello, también se hace hincapié en la sociedad y la cultura americana de los 50 y 60, especialmente en los cambios que estaban sucediendo durante aquellos años. Del mismo modo que se resalta la importancia del entorno de la época, también se indaga en las marcas del lenguaje audiovisual del propio Hitchcock y de su extensa filmografía para reforzar el discurso sobre Psicosis y ver el cuadro al completo

Por último, mencionar todo el legado que supuso esta película. Desde la creación de subgéneros en el cine de terror como es el slasher, la infinita repetición del esquema narrativo y de la estética de la escena de la ducha o incluso las incontables parodias de la misma. Y todo ello sintetizado en 90 minutos que me han dejado tan embelesada que el documental podría fácilmente durar otro 90 minutos y seguiría cautivada viéndolo y escuchándolo. Una de las mejores piezas de cine hablando de cine que he encontrado y que consigue algo que pocos documentales logran: Entretener y educar a partes iguales resultando estimulante. Todo un privilegio el haberlo visto en la Quinta edición del Festival Nocturna de Madrid.

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