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Home Nuestras cosas Lost in Crete: Cap. Extra Berlin

Viaje a Berlín

Si, Si, sEuDo y yo somos así:
-Eh! que me voy un año de Erasmus a Creta
-Vale iré a verte, donde quedamos?
-En Berlín?

Pues ale! pa’ Berlín que nos fuimos.

Tenía ganas de llegar porque hacía tiempo que no veía a sEuDo y porque me hacia aguas mayores y en el avión no me sentía cómodo. Tras un viaje de 12 horas entre, trayectos, esperas, confusiones, risas, transbordos, nuevos amigos fugaces, caramelos de café y una gran retahíla de cosas que nadie entendería llegué a Berlín y me puse a inspeccionar la fauna y flora del aeropuerto mientras esperaba a sEuDo.

Y por fin llegó. Después de los protocolarios acuerdos socialmente aceptados (abrazos) nos inmiscuimos entre el gentío, dispuestos a disfrutar de cada instante, descubrir nuevos momentos, ponernos al día y reír, reír mucho.

– A partir de aquí serán recuerdos desordenados y caóticos como a mí me gusta –

El hostal Heart of Gold, donde nos hospedamos, estaba de puta madre: muy limpio, muy nuevo, céntrico, con una sala de ocio muy acogedora, con vistas al edificio de enfrente y la habitación… bueno, la película Hostel acrecentó mucho mis altas expectativas en lo que sería una habitación mixta.

Como buenos turistas, visitamos algunos de los sitios típicos, y digo algunos porque Berlin es tan grande, tan diferente a cualquier ciudad que haya visto antes… que haría falta meses. Vimos Brandenburger Tor, la columna de la Victoria, Sony Center, restos del muro con su consiguiente historia, el monumento al holocausto que impresionaba bastante, el mercadillo Flohmarkt donde cualquier cosa que te puedas imaginar la puedes encontrar allí. Pero lo que más nos gustó con diferencia Tacheles, un antigua centro comercial que ahora, medio en ruinas esta okupado por artistas alternativos, lleno de grafitis, de garabatos, conforme asciendes por el edificio los diferentes artistas te muestran sus obras, increíble. El patio de atrás lleno de esculturas, casi todas con materiales reciclados, además de contar con algunos garitos nocturnos. Es pa’ verlo. ¿Fotos? Eso pedírselo a sEuDo, yo aun las espero. Que todo eso estaba muy bien, pero es fácil que con lo que más flipamos fue cuando vimos pasar una bici-barradebar… sí, somos así de básicos.

Eso me recuerda a la vida nocturna y las comidas, no nos privamos en ese aspecto, desde salchichas que nos hacían sentir violentos hasta dejarnos una pasta comiendo sushi pero uff… como nos pusimos. Una noche también tuvimos que tomar la difícil pero al final obvia decisión de: Cenamos o pedimos otra cerveza? Otra, otra y otra más. Seguramente lo mas flojo fue la fiesta propiamente y no por falta de ganas sino porque mal indicados y desorientados, nos costaba tanto llegar a ninguna parte… Si que pasamos por un garito muy heavy, un antro “mexicano” entre comillas porque eso no tenia de mexicano ni el mapa colgado en la pared. También, bebimos en bares, donde se bebe sin sed. Lo más destacado, seguramente, fue la noche de sábado donde, tras pillar en un kiosco unas birras y algo mas revitalizante para que sEuDo se le pasara el desasosiego interno por la cena en el tailandés, nos metimos en una antigua estación de trenes, donde cada almacén era una discoteca. La cosa pintaba muy bien porque se conservaba el edificio tal cual, solo unas luces, unos carteles y unas barras. Estaba lleno de pintadas y de pintas y cuando entramos dentro… OOh dios miiioo! Menudo chasco. Una sala con hip hop y otra con música de los 70, 80… Que vale, estaba bien, pero no era la música electrónica, trallera y alocada que nos esperábamos…

Un poco al margen, de lo acaecido, del lugar y del viaje, algo que me gustó personalmente, que siempre me gusta, fue poder conversar de nuevo con sEuDo, hablar de nuestros problemas, nuestras inquietudes, nuestros logros, nuestras intimidades, de cómo salvar el mundo o de cómo escribir un guión en una noche de borrachera… creo que solo por esos momentos ya vale la pena.

Vivimos 4 días intensos en Berlín y aun me quedaban 8 más en Creta….

Autor
(AKA )
Descripción: Disfruta del cine como un niño de un juguete nuevo. Odia las películas que comienza a ver con una cierta expectación y que va descendiendo conforme avanza, pues se convierten en algo infumable, no tiene pelos en la lengua a la hora de opinar y nunca se censura nada. Autobiografía: Aunque no soy especialista en nada en concreto, me gusta bastante incordiar y reirme de casi todo... y hablar de cine claro. Frase: “Te pierdes en los detalles”.

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