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Home Nuestras cosas Lost in Crete: Cap.2 Trip around Crete

lost in crete
Después de casi tres meses metidos en la misma ciudad conseguí hacer lo que tantas ganas tenía desde antes de llegar a esta isla, recorrer parte de ella para ver las bellezas que esconde este trozo de tierra griega rodeada por cantidades ingentes de agua.

Tras la intensa búsqueda para conseguir los más baratos coches de alquiler, cinco coches repletos de gente se disponían a salir en busca de nuevos parajes inexplorados (por nosotros al menos) y dejar atrás esta no tan bonita ciudad.

Salimos a la carretera y comprobamos lo que tantos habíamos oído, como conducen los cretenses, toda una experiencia a través de amplios arcenes, adelantamientos suicidas y agujeros de bala en las señales.

Nuestra primera parada fue Melidoni un pequeño pueblo a unos 50km de nuestra nueva ciudad, allí se encuentran unas cuevas naturales que estaban cerradas al público por ser temporada baja, primera parada, primer fallo… o no porque descubrimos que el pueblecito tenía su encanto.

Unos pocos kilómetros después llegamos a Rethymno, una ciudad costera repleta de angostas calles que me cautivaron, teniendo de guía a una chica que vivía allí y que posteriormente acabaría uniéndose a nuestro viaje, pudimos contemplar la gran fortaleza veneciana y los rincones más bonitos de la ciudad. Tras nuestro paseo empezaron las cervezas y no pararon hasta altas horas de la madrugada, dormir tocaba que debíamos seguir nuestro viaje.

Al día siguiente resaca en mente, continuamos nuestra cruzada con un coche más tras nosotros.

Siguiente parada Falassarna, una playa donde siendo finales de noviembre nos zambullimos en sus no tan frias aguas, y donde casi sufrimos una baja, demasiado viento para un bañito pasado de fecha. Tras el susto decidimos continuar e ir a una de las más encantadoras playas de Creta, Elafonissos. Quien dijese que era una de las más bellas, no se equivocaba, tras un serpenteante y desnivelado camino pudimos apreciar por nosotros mismos su rosa arena, sus claras aguas y uno de los más bonitos atardeceres.

He aquí la prueba:

Ya de noche nos dirgimos a la ciudad donde íbamos a pernoctar esa noche, Hania, ciudad que no vimos a penas ya que las cervezas nos llevaron hasta las 8 de mañana y despertamos con la sorpresa de que todos nuestros coches habían sido multados, así que decidimos seguir con unas pocas deudas más pero no sin volvernos a sorprender por la hospitalidad griega.

Próxima parada Matala, playa con tumbas romanas cavadas en la cara de la montaña y colonia hippie durante muchos años, aunque ahora solo vivían como mucho 10 de ellos, en algunas de estas confortables cuevas. Allí nos encontramos con más amigos para pasar la noche en la playa y dormir en la fría arena o en sus cuevas.

A la mañana siguiente después de haber dormido como pudimos… Nos acercamos a Red Beach una recóndita playa donde solo se puede acceder por mar o cruzando una montaña a pie, el sitio perfecto para descansar y continuar con nuestras inacabables risas junto a buenos amigos. Allí descubrimos esculpidas rocas con símbolos egipcios, nunca sabes donde puedes encontrar señales del paso de verdaderos artistas.

Al estar acabando el día nos decidimos a ver otro impresionante atardecer en la playa de Kommos, sin decepción alguna nuestro viaje acababa y cruzando la oscuridad volvimos a nuestra no tan echada de menos ciudad.

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