En la sección Journey, de la edición número 70 del BFI London Film Festival, se encuentra Ana en passant, película de animación de la brasileña Fernanda Salgado. Esta sección reúne películas que invitan al público a descubrir otras realidades y cambiar su perspectiva. A través de viajes físicos, emocionales o personales, las historias exploran temas como la identidad, la memoria, el desplazamiento y la transformación.
La película relata la historia de Ana, quien, luego de que su abuela fallece, viaja de París a Brasil, tratando de seguir los pasos de su familia. La película explora cómo el duelo, las migraciones y la herencia multicultural influyen en la construcción de la identidad y en la búsqueda de pertenencia. La cámara que encuentra Ana, es un aparato que en sí mismo es protagonista de este relato, ya que actúa como extensión de la memoria, es lo que permite crear recuerdos que al final, es lo que guían el camino de Ana.

Recién llegada a Londres desde Belo Horizonte, Fernanda, con una sonrisa y feliz de estar en el Festival de cine de Londres, comenta sobre la búsqueda de sus propias raíces a través del viaje de Ana. Fernanda, quien nació en Brasil, estudió en Canadá, y la protagonista de su película es de Francia. Mi primera pregunta fue: “El tipo de viaje que Ana hace también es tuyo en cierta manera, ¿hasta qué punto te identificas con este personaje?”
Fernanda nos comenta que a pesar de que ella, después de sus estudios en Canadá, volvió a Brasil, siente lo típico de la migración: la búsqueda de un sentido de pertenencia a un lugar que no es el tuyo pero en el que te encuentras por un determinado tiempo.
En el caso de Ana, el desplazamiento de Francia a Brasil se convierte así en una búsqueda también de memoria, en un intento de recuperar raíces olvidadas y encontrar un camino propio.
La relación entre Belo Horizonte y París también desempeña un papel importante en la construcción visual de la película. Fernanda comenta que nunca vivió en Francia, sólo visitó París para poder construir la ciudad en el filme, lo cual a mi parecer, logra hermosamente, ya que no sólo logra construir la ciudad en términos de arquitectura y estructura, sino de energía. París tiene una energía muy particular que Fernanda logra retratar de manera sublime en la película.
La experiencia de Fernanda en la capital francesa y su colaboración con la bailarina y actriz brasileña, Jéssica Pierina, quien le da vida a Ana y a Alice en el filme, contribuyeron a dar forma a estos itinerarios, conectando los espacios reales con el universo emocional de la protagonista.
Uno de los aspectos más singulares de la obra es su propuesta visual, que combina distintas técnicas para crear una animación de apariencia realista y profundamente táctil, lo cual le otorga un carácter casi de live-action al film. Le pregunté a Fernanda cómo logró esto, y ella nos explicó que “La técnica utilizada es la rotoscopia, basada en la filmación previa de actores reales, que permite construir movimientos y personajes más realistas”. A esta técnica se suman el stop motion, la animación 2D, y el décollage.
Esta combinación de técnicas responde a la idea de que lo fantástico resulta más creíble cuando se apoya en elementos reconocibles y concretos, como explica Fernanda.

Finalmente, hablamos de la emoción que le hace presentar su primera película en el Festival de Cine de Londres, una oportunidad para dar a conocer un proyecto con una identidad visual muy propia.
También discutimos sobre la presencia del talento latinoamericano en el cine internacional, específicamente, en esta edición del festival y cómo, a través de una propuesta visual experimental, Ana en passant aborda temas universales como el duelo, la memoria, el desarraigo y la búsqueda de un lugar al que podamos llamar hogar.
La película nos recuerda que la vida es un camino que recorremos a nuestro propio ritmo. Un camino donde muchas veces nos perdemos, donde a veces tomamos atajos, otras veces solo damos vueltas, o donde nos paramos frente a encrucijadas…Simplemente para volver a encontrarnos, pero siempre reinventados, y si tenemos suerte, un poquito más libres.
© Imagen de cabecera: Fotograma obtenido del filme “Ana, en passant”











