BFI LFF 2026: Tardes de Té – Parte II

BFI - LFF 2026 - Filmfilicos blog de cine

Hay hermoso cuando las energías conectan, cuando encuentras a alguien en tu misma frecuencia y la conversación fluye de tal manera que deja de sentirse como una entrevista. He tenido la suerte de vivir varios encuentros así, pero pocos como el que compartí con Amber Gadd y Evie Ward-Drummond, guionistas, directoras y protagonistas de Laundreams. Sentí que hablaba con dos amigas a las que hacía mucho tiempo que no veía. Nos reímos de la película, de nuestras propias experiencias y, casi hablando en nuestro propio girly code, convertimos la entrevista en una charla que merecía continuar con una (o varias) copas de vino.

Esa energía tan bonita dio paso a otros encuentros durante el resto del día: jóvenes talentos con quienes conecté desde la pasión, la perseverancia y el amor por el cine. De esta última sesión de las tardes de té me llevo mucho más que conversaciones sobre películas. Me llevo la sensación de haber compartido un espacio con personas con quienes comparto la misma pasión y formas de ver la vida. 

LAUNDREAMS

BFI - LFF 2026 - Filmfilicos blog de cine - Tardes de Té II
© Afiche del film “Laundreams”

Presentada en el BFI London Film Festival 2026 dentro del programa de cortometrajes Call Your Bluff, Laundreams, escrita, dirigida y protagonizada por Amber Gadd y Evie Ward-Drummond, es una comedia dramática que encuentra humor y ternura en las pequeñas cosas de la vida.

“Laundreams”… Me sentí tan inteligente cuando se me ocurrió ese nombre”, comenta Amber entre risas. Yo también lo encontré ingenioso, hasta que Evie nos cuenta que su familia tenía una lavandería que llevaba precisamente ese nombre. “¡Pensé que había sido tan original!”, responde Amber, y todas nos echamos a reír. Fue uno de esos momentos que hay que vivir para entender: más allá de las palabras, la complicidad y la facilidad con la que cualquier detalle se convertía en motivo de risa hicieron que me sintiera entre viejas amigas.

La película sigue a Minnie y Leah, dos amigas que trabajan en una lavandería de Sheffield, donde los días parecen repetirse sin demasiadas sorpresas. Cuando Danny, un antiguo compañero que ahora vive en Londres, aparece por allí, ambas improvisan una fiesta para impresionarlo. Lo que comienza como un intento de escapar de la monotonía acaba revelando cuestiones más profundas sobre la amistad, la comunidad y el deseo de pertenecer.

Amber describe el proceso creativo como algo muy intuitivo: las circunstancias fueron encajando y ambas decidieron confiar en sus instintos, sin planificar demasiado. Querían experimentar, explorar su creatividad y descubrir sus propias reglas, incluso si el resultado no era necesariamente para todo el mundo.

La lavandería se convierte así en un pequeño universo donde transcurre la vida. La llegada de Danny representa esa posibilidad de escapar de la rutina, una promesa de novedad que también puede traer decepciones y expectativas incumplidas. Pero quizás ahí reside una de las ideas más bonitas de la película: aquello que imaginamos como una vía de escape no siempre es lo que necesitamos, y las situaciones que parecen estancadas también pueden transformarse.

Les pregunté cómo surgió la decisión de protagonizar su propia película. Evie me explicó que, en cierto modo, escribieron el guión para poder actuar en él. Después de estudiar actuación y pasar por numerosas audiciones, ambas se preguntaron qué tipo de guión les gustaría recibir y en qué película les encantaría participar. A partir de ahí comenzó todo. También escribieron el papel de Danny pensando en Paapa Essiedu, cuya incorporación al proyecto las hizo especialmente felices.

Abrir el casting a otros actores les permitió, además, experimentar la industria desde una perspectiva diferente y comprender mejor el lado de quienes toman las decisiones. Con su tono cómico y caótico, Laundreams es una mirada afectuosa a quienes permanecen en el lugar donde crecieron y a esas etapas en las que parece que todo el mundo avanza menos uno mismo. Amber y Evie tienen una energía contagiosa, y su película refleja esa complicidad de una manera que resulta difícil no querer.

SWEET MILK LAKE

BFI - LFF 2026 - Filmfilicos blog de cine - Tardes de Té II
© Afiche del film “Sweet Milk Lake”

Producida por Philippa Campey y dirigida por Harvey Zielinski, Sweet Milk Lake sigue a un joven hombre trans que es confundido con su hermano gemelo por su padre, de quien está distanciado y que se encuentra al borde de la muerte. Mientras descubre un inesperado sentimiento de pertenencia en un pueblo rural, deberá enfrentarse al coste emocional de ocultar su verdadera identidad.

El tiempo de la entrevista se me hizo corto para una historia tan interesante. Quería conocer cómo había sido para las responsables del proyecto acercarse a un relato que explora la masculinidad desde la experiencia de un hombre trans. Me interesaba especialmente esa perspectiva, ya que estamos acostumbrados a encontrar historias sobre mujeres contadas por hombres, pero vemos con menos frecuencia el proceso inverso.

Me explicaron que, aunque la película explora la relación del protagonista con su masculinidad, también aborda cuestiones universales como la identidad, la aceptación y el deseo de pertenecer. Para ellas, era fundamental que todo el equipo compartiera una visión común, no sólo sobre la historia, sino también sobre la manera de trabajar. La colaboración, la honestidad y la comunicación entre los distintos departamentos fueron esenciales para crear un entorno en el que todos pudieran aportar.

Ambas trabajan desde Melbourne, Australia, así que también les pregunté cómo percibían la situación de las mujeres cineastas en el país. Coincidieron en que existen figuras femeninas fuertes en el ámbito de la producción, aunque todavía queda camino por recorrer para alcanzar una mayor visibilidad en áreas como la dirección, la cinematografía y la edición.

La conversación me motivó a recordarle al público que la representación no se limita a quién aparece delante de la cámara. También importa quién construye las imágenes, quién toma las decisiones y desde qué perspectivas se cuentan las historias. Sweet Milk Lake demuestra cómo una experiencia particular puede convertirse en una reflexión mucho más amplia sobre la identidad y la necesidad de encontrar un lugar al que llamar hogar.

HINDSIGHT

BFI - LFF 2026 - Filmfilicos blog de cine - Tardes de Té II
© Afiche del film “Hindsight”

Dirigida por Remi R. M. Moses y escrita por Benjamin Sarpong-Broni, Hindsight sigue a Jamal, cuyo primer coche se convierte en el escenario de momentos inolvidables junto a sus amigos. Con el paso del tiempo y a medida que sus vidas toman caminos diferentes, el vehículo pasa de ser un símbolo de libertad a convertirse en un recordatorio de la amistad, los cambios y la soledad.

Mi primera pregunta fue qué significaba para ellos formar parte del BFI London Film Festival. Remi me contó que asiste todos los años y que suele coincidir con la época de su cumpleaños, por lo que siempre es una ocasión especial. Está acostumbrado a comprar sus entradas y pasar los días viendo películas, por eso, bromeó, que era genial que esta vez fuera el festival quien pagara por ello.

Para Benjamin, formar parte de una industria que durante mucho tiempo había observado desde fuera era especialmente significativo. Hacerlo con una película que habla de su propia cultura tenía un valor añadido, porque le permitía contribuir a contar una historia desde una perspectiva que, según él, no siempre ha recibido una representación justa en el cine.

Quise saber cómo habían utilizado el primer auto de Jamal para explorar la evolución de la amistad y el paso del tiempo. El vehículo funciona casi como un personaje más: un espacio donde se construyen relaciones, se comparten conversaciones y se crean recuerdos que, con los años, adquieren otro significado. Todos tenemos lugares u objetos que guardan una parte de nuestra historia, basta con volver a ellos para recordar quiénes éramos y cuánto han cambiado nuestras vidas.

Benjamin comenzó a desarrollar el guión durante la pandemia, compartiendo ideas y textos con un grupo de amigos escritores. Quería crear una historia de crecimiento personal (coming-of-age) que escapara de los estereotipos habituales. La inspiración surgió de un recuerdo sencillo pero valioso: estar sentado en un carro con unos amigos, hablando sobre la vida. Un momento cotidiano que terminó convirtiéndose en el corazón de la película.

Remi recibió el guión justo cuando acababan de aceptarlo en la escuela de cine. Aunque en aquel momento no pudo involucrarse, ambos siguieron hablando del proyecto y, cuando Remi terminó sus estudios, decidieron retomarlo. Su amistad también influyó en el proceso creativo. Benjamin valora poder contactar a Remi en cualquier momento para compartir ideas, mientras que Remi, desde su posición como director, sabía que debía cuestionar algunas propuestas y sugerir cambios cuando lo consideraba necesario.

Aunque forman un dúo creativo que funciona muy bien, ambos tienen intereses diferentes. Remi se siente atraído por los dramas y las complejidades de las dinámicas familiares, con un interés particular en cómo las historias pueden ayudarnos a comprendernos y sanar. Benjamin, en cambio, quiere explorar más la comedia, convencido del poder que tiene la risa.

Quizá esa diferencia sea precisamente una de sus mayores fortalezas: dos sensibilidades distintas que se encuentran en una misma película sin renunciar a su propia voz.

FarEye

BFI - LFF 2026 - Filmfilicos blog de cine - Tardes de Té II
© Afiche del film “FarEye”

FarEye, de Hayden McLean, sigue a un joven jamaicano que escapa de un hogar conflictivo y encuentra refugio en una comunidad rastafari, donde la música, la fe y la espiritualidad le abren el camino hacia la sanación y el autodescubrimiento.

Algo que me encantó de conocer a Hayden fue que, cuando le pregunté cómo estaba, me respondió: “Bendecido”. No es una respuesta que escuche a menudo, de hecho, nunca nadie me había contestado así desde el primer saludo. Fue un pequeño gesto que hizo que conectara con él de inmediato.

Durante nuestra conversación, me contó que había asistido por primera vez al festival hacía diez años, cuando vino a ver Moonlight. La película lo inspiró profundamente y, una década después, regresa con su propio trabajo. “Vengo todos los años, así que el simple hecho de estar aquí es increíble. Pero que, además, la película esté en la Competencia es algo de otro mundo”, dijo emocionado.

Hablamos de la importancia de la representación y de lo que significa para un actor de su origen ver películas como Moonlight o Black Panther llegar a un público tan amplio. Historias así demuestran que es posible abrirse camino en la industria y contar experiencias que durante mucho tiempo han quedado fuera de la pantalla. En el caso de Hayden, esa necesidad de narrar historias propias también lo llevó a explorar la dirección y la escritura. Para él, no hay razón para limitarse a una sola disciplina, quiere seguir contando historias de cualquier forma que le permita darles vida, ya sea desde la actuación, dirección, producción, o escritura.

También conversamos sobre la responsabilidad de representar la espiritualidad rastafari con autenticidad y respeto. Hayden explicó que era importante mostrar la riqueza de esta cultura más allá de las referencias más conocidas. “Cuando la gente piensa en el rastafarismo, piensa en Bob Marley, y ahí se acaba todo. Pero hay mucho más que contar. Queríamos ser lo más auténticos posible y respetar esta hermosa cultura”.

Para él, FarEye representa también una forma de volver a sus raíces. Aunque es británico, tiene raíces jamaicanas y sentía la necesidad de regresar para contar una historia conectada con su propia identidad. La película reivindica así la importancia de contar historias desde dentro, dando espacio a culturas y experiencias que merecen ser vistas y escuchadas.

Al terminar estas conversaciones, me quedé pensando en todo lo que comparten estas cuatro películas. Laundreams encuentra belleza en la rutina y en las pequeñas comunidades, Sweet Milk Lake explora la identidad y el deseo de pertenecer, Hindsight nos recuerda que las amistades cambian con el tiempo, y FarEye habla de las raíces, la espiritualidad y el poder de reconocernos en nuestras propias historias.

Más allá de sus diferencias, todas nacen de la necesidad de mirar la vida desde perspectivas personales y abrir espacio a voces que merecen ser escuchadas. Eso es precisamente lo que más me inspira de conocer a cineastas emergentes, siendo yo misma una actriz. Descubrir a personas que se atreven a contar historias que les importan, incluso mientras buscan su lugar en la industria.

A veces, una entrevista termina siendo mucho más que una conversación sobre cine. Se convierte en un encuentro humano, una fuente de inspiración y un recordatorio de por qué seguimos haciendo, viendo y amando películas. Me llevo las historias, las risas y la sensación de haber conectado con personas que comparten una misma pasión. Porque, al final, el cine también va de encontrarnos, aunque sea por unos minutos, en la historia de alguien más.

Amber GaddBenjamin Sarpong-BroniBFI London Film Festival 2026Evie Ward-DrummondHarvey ZielinskiHayden McLeanPhilippa CampeyRemi R. M. MosesTardes de Té 2026
Entrada anterior
Estrenos a vista de trailer (22/10/2026)
Entrada siguiente
Buddy

Autor/a

Mlle. A (AKA Carla Aguilar Lopez)

Autobiografía: Venezolana. Cinéfila empedernida. Frase: "Las películas son emociones".

Más artículos de Mlle. A

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

YouTube
LinkedIn
Pinterest
Instagram
Publicidad
Artículos más recientes del filmblog
Filmlista
filmlista con todas las películas comentadas en filmfilicos