El cortometraje francés Deux personnes échangeant de la salive (2025) (Dos Personas Intercambiando Saliva) propone una premisa tan extraña como sugestiva: un mundo en el que la agresión se ha convertido en una forma de moneda social. Desde esta idea claramente surrealista, el corto imagina una dinámica de poder, deseo y rivalidad donde los gestos físicos funcionan como una especie de intercambio simbólico entre los personajes.
La estructura del relato se divide en tres partes bien marcadas. La primera funciona casi como un prólogo que introduce las reglas de este peculiar “juego”. Allí el espectador aprende cómo operan estas interacciones, estableciendo una lógica interna que mezcla tensión, seducción y violencia contenida. Es un arranque intrigante que abre múltiples posibilidades narrativas.

A lo largo de su desarrollo, el corto se mueve en un terreno cargado de erotismo, envidias y deseos cruzados. Las dos interpretaciones principales sostienen con solvencia este delicado equilibrio entre atracción y confrontación, construyendo personajes que parecen oscilar constantemente entre la fascinación mutua y la rivalidad.
Uno de los aspectos más interesantes del cortometraje es su apuesta estética. Filmado en blanco y negro, el tono visual le otorga una presencia casi romántica y clásica que contrasta con el trasfondo virulento y confuso de la historia. Esta decisión formal refuerza la sensación de extrañeza que recorre toda la obra.

Sin embargo, el relato no termina de cerrarse con la misma fuerza con la que se plantea. A medida que avanza, la historia deja demasiados espacios vacíos que el guion no alcanza a resolver. El desenlace, en particular, resulta algo decepcionante y no logra capitalizar del todo las tensiones que el propio corto había construido.
Dos Personas Intercambiando Saliva plantea ideas provocadoras y visualmente atractivas, pero deja la sensación de que su ambición conceptual supera la claridad de su resolución. Pueden ver el corto gratuitamente en YouTube y además cuenta con una nominación en los Oscar 2026 a mejor cortometraje de ficción.












