Entre tanto largometraje a concurso, tanta serie y tanto pase especial, hay una novedad pequeña (literalmente) que merece su propio hueco en nuestra cobertura del 41 Cinema Jove: Cinema Kids. Es, de hecho, la única sección realmente nueva de esta edición. Vamos a contaros en qué consiste.
Cine para los que todavía no saben que les va a gustar el cine
Cinema Kids nace de la colaboración con el festival francés Premiers Plans d’Angers, todo un referente europeo en el apoyo a jóvenes talentos y directores emergentes desde su fundación en 1989. La propuesta consiste en dos programas de cortometrajes de animación, mayoritariamente realizados por estudiantes, pensados para dos franjas de edad muy concretas: de tres a seis años, y de seis a nueve. Las sesiones se celebrarán el 24 de junio en la Sala Rialto, aprovechando que será festivo en Valencia.
Y aquí viene el detalle curioso: Cinema Kids tendrá su propio Premio del Público, votado por la audiencia infantil asistente, que se entregará en la gala de clausura del 27 de junio. Es decir, los críticos de esta sección tendrán entre tres y nueve años. Hay algo gracioso y a la vez tierno en imaginarse a un grupo de niños de cinco años deliberando muy seriamente sobre qué corto les ha gustado más, móviles de votación (o lo que sea que usen) en mano.
Una sección anecdótica, pero no por eso menos interesante
No vamos a engañaros: como sección no va a ocupar gran parte de nuestra cobertura, simplemente porque no es el tipo de programación con la que solemos trabajar en Filmfílicos. Es, más bien, una iniciativa puntual y simpática dentro de un programa mucho más grande, no una pieza que vaya a cambiar el peso o la identidad del festival.
Pero sí nos parece un gesto que merece mención. María Albiñana, la nueva directora del festival, ha repetido en varias presentaciones que Cinema Jove es un festival público y que aspira a llegar a todo tipo de públicos. Cinema Kids encaja en ese discurso: es la primera vez que el festival monta algo pensado específicamente para que los más pequeños entren en una sala de cine con una programación hecha a su medida. Curioso, simpático, y con su lógica dentro del espíritu del festival.











