En los Oscar de 2026 vimos un nombre que se repite en varias categorías y se alzó con una estatuilla. Se trata de Hamnet dirigida por la, a mi entender, sobrevalorada Chloe Zhao.
La historia de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en su lucha por superar la tragedia familiar que irrumpe en su vida. Una historia con el telón de fondo de la creación de una de las más conocidas e importantes obras de Shakespeare, ‘Hamlet’.
Era imposible que luego de la infumable Nomadland y la mediocre Eternals, la directora renaciera, se replanteara el proceso creativo y llegara con un peliculón. Hamnet de por si tiene un argumento que huele a llanto, a pornografía emocional como dicen algunos, a dejarte deprimido durante casi las 3 horas que dura el metraje. La pérdida de un hijo siempre es inaceptable, trágica e irreparable, si eso lo llevamos a la época de Shakespeare se nos vuelve prácticamente una obra teatral.
De la película siempre han destacado además de la puesta en escena, la interpretación de Jessie Buckley. Sus momentos del parto, el grito, las escenas tanto corales como individual no me parecen en ningún sentido magistrales, no es una actriz que se desdoble. Y aun así, se llevó el Oscar… simplemente porque tiene un rol con el cual cualquier espectador sentirá afinidad. Como Shakespeare el insulso de Paul Mescal, no hay manera de que entre en un personaje y deje de ser él mismo. Con mas experiencia y mucha mas histrionismo.
A Hamnet le falta ser creíble, realista, Chloe Zhao la filma impostada, falsa y sobre todo la vende como la joya que la Academia debe premiar aun cuando está muy lejos de ser una obra tan siquiera recomendable.











