Cuando empecé el Filmfilloween de este año con una comedia de terror lo hice por una razón poco épica: no me apetecía ver una de miedo miedo. Quería pasar un buen rato y, si de paso había algún cadáver, tampoco me iba a quejar. Lo que no esperaba era encontrarme con tanto catálogo y tan interesante dentro del género. Veía una, tiraba del hilo, aparecía otra mejor, y así hasta hoy. Por eso cierro mi Filmfilloween 2026 con Un hombre lobo entre nosotros, aunque esta vez el hilo no me ha llevado tan lejos.
El título en español no está mal, por cierto. Werewolves Within era difícil de traducir y lo de «entre nosotros» le viene al pelo, porque esto es un Among Us con nieve y sin nave espacial.
Un hombre lobo entre nosotros: sinopsis y reparto
Beaverfield es un pueblo pequeño y con gente bastante cabreada. Una empresa quiere pasar un gaseoducto por allí y los vecinos están divididos entre los que lo ven bien y los que prefieren prenderle fuego a la idea. En medio aterriza Finn Wheeler (Sam Richardson), guardabosques recién llegado con ganas de caer bien a todo el mundo. Su guía es Cecily (Milana Vayntrub), la cartera, que se sabe la vida y milagros de cada vecino.
Una tormenta de nieve los deja encerrados en la posada y empiezan a aparecer muertos con indicios de que anda suelto un hombre lobo. A sospechar tocan.
Dirige Josh Ruben, el guion es de Mishna Wolff y la peli parte del videojuego de Ubisoft del mismo nombre. Junto a Richardson y Vayntrub completan el reparto Sarah Burns, George Basil, Michael Chernus, Catherine Curtin, Wayne Duvall, Harvey Guillén, Cheyenne Jackson, Rebecca Henderson, Glenn Fleshler y Michaela Watkins.

Werewolves Within: un Cluedo con licántropos al que le falta mordisco
La premisa es buenísima: encerrados, tormenta, un asesino entre los presentes y un pueblo ya enfadado de antes. Con eso se puede hacer un juego de sospechas redondo. Yo entré esperando un guion de los que reparten pistas y chistes a la vez, y se me quedó a medias.
El problema es que la mayoría de los vecinos son caricaturas gordas. Cada uno trae su manía y poco más, así que cuesta sospechar de ellos de verdad, porque no te los terminas de creer. Y el bicho se hace esperar tanto que a ratos se te olvida que estás viendo una de hombres lobo. Si vienes buscando licántropos desde el minuto uno, te vas a aburrir.
Lo mejor de la película es el dúo protagonista. Richardson hace de Finn, ese tipo educadísimo que intenta poner paz entre gente que no quiere paz, y con Vayntrub tiene una química que al principio casi parece de comedia romántica. Funciona, pero no basta para sostener una hora y media de misterio que no termina de engancharte.
Un pueblo dividido y el verdadero monstruo
Aquí viene la parte trascendente. Debajo del disfraz de peli de bichos hay una idea reconocible: da igual que haya una bestia suelta, lo que desquicia a este pueblo es discutir por el gaseoducto. La peli se ríe de lo rápido que pasamos de «mi vecino es un pesado» a «mi vecino es un monstruo». Me parece una buena idea, y precisamente por eso fastidia que el guion no la aproveche más.
Veredicto de Un hombre lobo entre nosotros
Entre los zombis de Fido, los fantasmas de Agárrame esos fantasmas, la casa de Housebound y los cadáveres de Re-Animator, este Filmfilloween me ha enseñado que la comedia de terror da muchas alegrías. Un hombre lobo entre nosotros es la que menos me ha convencido de las cinco. Tiene una premisa estupenda y un par de protagonistas con encanto, pero el guion no está a la altura y el humor no pega con la fuerza que prometía.
Se deja ver, y como cierre sirve para confirmar que no todas las comedias de terror dan en la diana.











