Housebound llegó a España con su título original y significa algo así como «confinado en casa». Seis años antes de que todos supiéramos lo que era eso. Pasó por el Festival de Sitges 2014, en la sección Panorama, y aterriza ahora en el Filmfilloween 2026 tras Agárrame esos fantasmas o Fido, entre otras, con ganas de ponerte la piel de gallina y la sonrisa de oreja a oreja.
Housebound (2014): sinopsis y reparto
Kylie (Morgana O’Reilly) es una joven de mala leche que, tras un atraco chapucero, es condenada a arresto domiciliario en casa de su madre, con tobillera incluida. Miriam (Rima Te Wiata) es una madre cariñosa, parlanchina y absolutamente convencida de que la casa está encantada. Kylie lo toma por una excentricidad más, hasta que empiezan los susurros y los golpes en la noche. A su lado aparece Amos (Glen-Paul Waru), el vigilante que controla la tobillera y al que lo paranormal le interesa bastante más de lo que aparenta.
Escribe, dirige y monta Gerard Johnstone, en su debut en el largometraje. Sí, el mismo que años después firmaría M3GAN.
Crítica de la comedia de terror de Gerard Johnstone: aquí manda el guion
Lo primero que hay que decir es que esta película destaca por su guion. Partir de una casa encantada y de una protagonista que no puede salir de ella es una premisa estupenda (y muy manida), pero lo mejor es cómo la va usando: cada escena sirve a la vez para el chiste y para el misterio, y lo que parece un simple gag acaba siendo una pista. No te cuento más porque la gracia está en que el guion te despista a base de bien, y en el último tramo recoloca todo lo que creías saber sin trampas ni sacarse nada de la manga.

Que Johnstone firme también el montaje se nota en el ritmo y en que nadie le recortó ni los chistes ni la tensión. Aquí no hay un Expediente Warren con sus cruces y sus rezos: los fantasmas lo tienen más difícil, porque la protagonista no cree en ellos y encima lleva una tobillera. Las críticas no son unánimes y es cierto que el arranque tarda un poco en coger carrerilla, pero cuando aprieta, aprieta. No es casualidad que se llevara premios en festivales de género como Neuchâtel o Toronto After Dark, ni que Rima Te Wiata se llevara el de mejor actriz de reparto en los Fright Meter Awards (he hecho los deberes).
Madre, hija y un fantasma de más
Bajo la comedia late algo muy reconocible: el terror de volver a vivir con tu madre cuando todo te ha salido mal. El fantasma, comparado con eso, es un detalle. Y lo mejor es que la ternura aparece sin avisar entre sustos y chistes, que es el truco más difícil de este subgénero.
Veredicto: una casa a la que merece la pena volver
Divertida, ingeniosa y mejor escrita que la mayoría, es perfecta para el Filmfilloween 2026 si prefieres reírte del miedo. Dos consejos: no te fíes de nadie y no leas nada más antes de verla.











