La maldición de Widow’s Bay. Primera temporada

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La maldición de Widow's Bay

Debe ser una situación recurrente: estar en una conversación con alguien, ya bien sea a través de redes, en una cafetería o incluso en el trabajo, de comentar las últimas películas o series que se han visto seguido de una recomendación o disuasión para verlas. Puede darse el caso de que un nombre en particular se repita de forma recurrente, por lo que de forma inconsciente va escalando en la lista de prioridades hasta que llega el aparente momento perfecto, un fin de semana libre donde el cuerpo pide descansar en casa. Y en el caso de las series es incluso más meritorio, pues al tener “algo” que enganche, el tan comentado maratón de fin de semana es una probabilidad muy alta.

Widow’s Bay es una isla remota a unos 65 kilómetros de Nueva Inglaterra. Sus habitantes viven con poca cobertura telefónica de móvil y la conexión a internet es limitada, por no mencionar que entre la comunidad se extienden varias supersticiones sobre la naturaleza de la isla, asegurando que está maldita. Para insuflar algo de vida a una comunidad aparentemente decadente, el alcalde Tom Loftis quiere atraer a turistas haciendo oídos sordos de las advertencias de los lugareños sobre supersticiones y maldiciones.

El aspecto más llamativo de la serie es que, con un planteamiento que no es ajeno, su tratamiento en cuanto al tono es algo que sobre el papel podría no funcionar, pero que llevado a la práctica el terror y la comedia son indivisibles desde las primeras escenas. Este equilibrio es delicado, pues fácilmente podría fluctuar a cualquiera de los dos lados, que resultase demasiado cómica para los que buscan una historia de terror y se rompiese la tensión fácilmente, o por el contrario que la tensión y ambientación en la isla fuese tan insoportable que no hubiese espacio para la carcajada. Jordan Peele tras el enorme éxito de Déjame salir comentaba que para él el terror y la comedia eran dos géneros que tenían más en común de lo que se cree, pues ambos se sustentan sobre la creación de un patrón que va creando la tensión y el alivio de la tensión, y Katie Dippold, la creadora de la serie quien también viene del mundo de la comedia como en el caso de Peele, maneja a la perfección los tiempos, los silencios prolongados, el humor sarcástico, la incomodidad y la estocada final.

La maldición de Widow's Bay

En cuanto a la estructura tiene algo muy llamativo. Citando a Forrest Gump, “la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”. Y es que a pesar de contar con un hilo conductor a través de varios episodios, al jugar con la idea de que la isla está maldita, las posibilidades son infinitas, por lo que cada capítulo se convierte en una mini historia contenida como si fuera La cabaña en el bosque, donde caben hoteles embrujados, folk horror en el pasado y en el presente, asesinos enmascarados persiguiendo a su víctima, nieblas a las que no conviene acercarse mucho, tormentas con una fuerza superior a la habitual o peligrosas criaturas que habitan en las profundidades marinas. Estos subgéneros englobados bajo el paraguas del terror contribuyen a que cada capítulo sea estimulante por ese punto impredecible pero muy disfrutable, y al mismo tiempo contribuyen a engrosar la mitología de la isla mientras rinden sutiles homenajes a maestros como John Carpenter, Stephen King o Steven Spielberg.

Hablando de este último, es imposible obviar su influencia en la creación de la serie, pues la sola premisa bebe directamente de lo que es Tiburón pero aplicado a un contexto contemporáneo, donde las actitudes de sus respectivos alcaldes es la misma: salvar el verano atrayendo a turistas, ignorando las advertencias de los lugareños y por ende poniendo a todo el mundo en peligro. Una actitud que por otro lado sería plausible a día de hoy y que demuestra la poca evolución que hay como sociedad. Y mención aparte en el terreno series merece también la influencia de Perdidos en cuanto a una isla con extrañas fuerzas ocultas, los misterios que rodean esta isla, las posturas muy marcadas de un bando escéptico frente a un bando dispuesto a creer en lo sobrenatural y las posibilidades casi infinitas de una rica mitología.

Al ser una serie, el tiempo para desarrollar a los personajes más allá del arquetipo es un factor a tener en cuenta. Sin dudas el trío protagonista entre Tom, Patricia y Wyck son la cara visible de la serie y casi de Widow’s Bay. En cuanto a Tom, al principio si es el arquetipo de político torpe, escéptico a cualquier habladuría y cabezota hasta el tuétano con su intención de traer turistas con el pretexto de un bien mayor, pero un vez van avanzando los capítulos y ha experimentado en sus propias carnes hasta qué punto puede cebarse la isla, se dejan ver unas aristas más de su personaje, obligándolo a tomar decisiones difíciles y a confrontarse con decisiones de su pasado que creía enterradas, y todo ello sin que Matthew Rhys pierda ni un ápice de vis cómica.

La maldición de Widow's Bay

Respecto a Patricia, interpretada magistralmente por Kate O’Flynn, su arquetipo al principio también tiene mucho de la chica acostumbrada a ser la segundona con algunos tics patosos, a ser correcta y no alzar demasiado la voz, aunque debido al choque de posturas entre Loftis y Wyck le tocará hacer de intermediaria entre ambos, tener una determinación que la va a necesitar para sobreponerse a la amenaza de la isla y la que se cierne en particular sobre ella llevando un desarrollo de personaje de patito feo a potencial cisne. Y por supuesto no hay que obviar a la tercera pata de la mesa, Stephen Root como Wyck, quien pasa a ser el hombre arisco y que casi podría ser tildado de loco a adoptar una actitud mucho más colaborativa aunque igual de pesimista que en su inicio aportando grandes momentos cómicos. No hay que desmerecer tampoco a personajes como Ruth, Rosemary, Dale o el Sheriff Bechir, quienes ayudan a mantener ese tono tan peculiar y completan el mosaico que supone la población.

En líneas generales, se trata un cóctel explosivo de terror y comedia, que incluso cogiendo ingredientes ya conocidos gracias al buen hacer de la showrunner Katie Dippold y al responsable de dirección Hiro Murai logra hacerlos suyos y promete expandir más la mitología de cara a una segunda temporada. No es de extrañar que con esta particular mezcla de géneros haya logrado alzarse con un récord de premios en la más reciente edición de los Emmy.

LA NOTA DE FILMFILICOS

EN POCAS PALABRAS

Una mezcla de comedia y terror que resulta increíble lo bien equilibrada que está y que a pesar de sostenerse en tramas conocidas, logra hacerlas estimulantes hasta el punto que parecen nuevas.

4
Comedia negraDale DickeyKate O’FlynnKatie DippoldKevin CarrollKingston Rumi SouthwickMatthew RhysSeries de EE.UU.Stephen RootTerror
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Estrenos a vista de trailer (18/9/2026)

Autor/a

Palomiix (AKA Paloma Sztrancman)

Autobiografía: Graduada en Comunicación Audiovisual, pero eso es una simple excusa para pasarme el día viendo películas y series como si no hubiese mañana. Y si a eso le sumamos la lectura tenemos el 90% del tiempo pillado. Frase: "Dame una taza de chocolate y una buena historia. No necesito más para ser feliz".

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