Posesión infernal: En llamas

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Posesión infernal: En llamas

En 2013, Fede Álvarez logró una auténtica hazaña: hacer un remake de una película con un estilo tan propio y ligado a su director Sam Raimi para darle la vuelta en cuanto a expectativas y tono, consiguiendo hacer su propia película y un ejemplo modélico de cómo abordar un remake. Como cualquier asesino de película slasher, las sagas de terror se resisten a morir y siempre encuentran formas de volver a la vida mediante sangre fresca. Aunque entre el remake de Posesión infernal y la siguiente película pasó una década, todo parece indicar que la saga ha llegado para quedarse y con unas perspectivas de futuro muy prometedoras.

Tras la muerte de su marido Will, Alice busca acercarse más a sus suegros para dar un entierro digno a su difunto marido y estar unidos en un momento tan difícil. Pero la relación con sus suegros es bastante tensa, y cuando los deadites empiecen a tomar uno a uno a los miembros de la familia la situación se volverá mucho más complicada.

Resulta fascinante ver como el motor de las nuevas cintas de Posesión infernal es la familia. Ya sea una relación dañada o distante entre hermanos, o una tragedia entre un matrimonio donde no era oro todo lo que relucía, se trata de un excelente punto de partida que hace que el público se involucre y que sabe traer el caos con mucha facilidad a las dinámicas preexistentes. Tanto el remake de 2013 como la entrega de Lee Cronin también demostraron saber comenzar la historia por todo lo alto, y Sébastien Vaniček no iba a ser menos, demostrando una capacidad innata para ir a saco sin ningún tipo de piedad desde la primera secuencia. Lo que sí destaca es que para esta ocasión, a diferencia del trabajo de Cronin, el tono es muchísimo más serio, casi a la par que el remake de Álvarez, donde si no fuera por situaciones muy puntuales o por el personaje de la abuela el humor sería inexistente.

Posesión infernal: En llamas

Pero dejando a un lado el tono más serio y la senda continuista, es de admirar que la saga de Posesión infernal siempre dentro de unos parámetros les dé libertad creativa a sus directores. Solo así Vaniček podría filmar peleas tan físicas entre los deadites y los mortales con una cámara tan rápida donde cada golpe duele, o volverse loco con secuencias de aparente descontrol para hacer planos cenitales, planos secuencia perfectamente coreografiados u optar por un fuera de campo para posteriormente meterse de lleno con la violencia. Y por supuesto, desde la escena prólogo que no se corta un pelo y es una excelente carta de presentación para todo lo que va a acontecer, por lo que resulta muy estimulante que después de tantas entregas se encuentren formas tan creativas de ver en pantalla mutilaciones, litros de sangre y vísceras, solo que está vez esas escenas más violentas parecen herederas de la new french extremity, donde cada estallido de violencia hace que toda la sala apriete los dientes o voltee la mirada. Pero también habría que resaltar su capacidad para crear tensión, pues escenas como la de la cena familiar podrían optar al podio de lo más incómodo y tenso del año, o también uno de sus juguetones trucos de hacer zooms para infinitas herramientas, objetos o props que hay por la casa, que el público con esa pequeña indicación sabe qué serán usados de manera posterior regalando escenas gloriosas.

Todo sea dicho, la familia de Will (salvo Joseph) son todos difíciles de digerir previo a la terrible amenaza, algo que solo acrecienta más los problemas. Souheila Yacoub como Alice se desenvuelve bien como final girl y el conflicto de su trama es muy interesante, pero en comparación con otros personajes protagonistas de la saga se queda un poco corta. Todo lo contrario que sucede con Luciane Buchanan y Erroll Shand, Thya y Edgar respectivamente, La primera por la expresividad, la fisicalidad y cierto carisma que se gasta, y en el caso del segundo porque parece reflejar perfectamente la naturaleza malvada que requiere la película, donde le basta con una mirada para transmitir su odio y querer despedazar a alguien.

Se nota que el nuevo renacer de la saga tiene hasta cierto punto una fórmula tonal y temática, pero cada director sabe darle una impronta reconocible por lo que cada entrega es un nuevo disfrute. No necesita de una gran reinvención, tan solo jugar que los ingredientes ya conocidos para dar un filme estimulante.

LA NOTA DE FILMFILICOS

EN POCAS PALABRAS

Un caos controlado que busca indagar en las heridas abiertas de una familia con salvajes resultados.

3,5
Cine de EE.UU.Erroll ShandGeorge PullarHunter DoohanLuciane BuchananMaude DaveySebastien VanicekSouheila YacoubSuspenseTandi WrightTerror
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Estrenos a vista de trailer (17/7/2026)

Autor/a

Palomiix (AKA Paloma Sztrancman)

Autobiografía: Graduada en Comunicación Audiovisual, pero eso es una simple excusa para pasarme el día viendo películas y series como si no hubiese mañana. Y si a eso le sumamos la lectura tenemos el 90% del tiempo pillado. Frase: "Dame una taza de chocolate y una buena historia. No necesito más para ser feliz".

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