Hay películas que prometen tensión, sangre y a Megan Fox esposada a un cadáver en mitad de un lago helado, y luego están las películas que realmente cumplen esa promesa. Till Death. Hasta que la muerte nos separe se queda a medio camino entre ambas cosas, que es la forma elegante de decir que ni fu ni fa. Pero vayamos por partes, que la cosa tiene su morbo.
Sinopsis y ficha técnica de Till Death. Hasta que la muerte nos separe
Till Death (título original) es un thriller de terror estadounidense estrenado en 2021, dirigido por S.K. Dale (en su debut tras las cámaras) sobre un guion de Jason Carvey. La protagoniza Megan Fox, que interpreta a Emma, una mujer atrapada en un matrimonio tan gélido como el paisaje que la rodea. Su marido Mark (Eoin Macken), un abogado con maneras de villano de manual, la lleva de sorpresa a celebrar su aniversario a la casa del lago donde empezó su historia de amor. Ahí, entre unas cosas y otras, la velada se tuerce del todo: Emma amanece esposada al cadáver de su marido, aislada, en plena nieve, y con un plan macabro tendido a su alrededor por unos sicarios que no tardan en aparecer.
Con apenas 80 minutos de metraje, la película se plantea como un ejercicio de supervivencia casi de cámara, apoyado en el «home invasion» y en el juego del gato y el ratón. Completan el reparto Callan Mulvey, Aml Ameen y Jack Roth, y la banda sonora corre a cargo de Walter Mair.

Reseña: cuando el guion no aguanta ni el peso del cadáver
Empecemos por lo bueno, que también lo hay: S.K. Dale filma con una solvencia que no esperas en un debutante. Hay planos cuidados, alguna transición elegante y esa habilidad de ir apretando la tensión poco a poco sin necesidad de sobresaltos baratos. El problema es que, en cuanto dejas de mirar la puesta en escena y empiezas a prestar atención a lo que realmente están contando, el guion se desmorona como un iglú al sol. Cada giro que debería sorprenderte termina generando el efecto contrario: te vas desenganchando en lugar de engancharte más. Y eso, en una película de 80 y pico minutos, es un pecado casi imperdonable, porque el tiempo debería jugar a su favor y aquí se hace cuesta arriba.
Megan Fox, todo hay que decirlo, cumple. No es una interpretación para el recuerdo, pero sostiene el peso físico (literal) de la función con más dignidad de la que el material le ofrece. El problema es que la historia la rodea de decisiones de personaje tan forzadas que cuesta empatizar del todo con su periplo. Y ojo, que Hollywood lleva años dejándonos claro algo que aquí se confirma una vez más: si te invitan a una casa aislada junto a un lago, sal corriendo. No hay excusa romántica que valga, esas casas nunca traen nada bueno. Entre esta y tantas otras cabañas malditas del cine americano, empiezo a sospechar que el verdadero villano del género no es el marido, ni el sicario de turno, sino el agente inmobiliario.
Conclusión de esta crítica
Till Death. Hasta que la muerte nos separe se deja ver, cumple su función de entretenimiento de sobremesa dominguera y tiene algún destello de dirección interesante, pero como thriller psicológico se queda corto y como ejercicio de guion directamente cojea. Ni la mejor Megan Fox del mundo puede levantar una historia que no termina de sostenerse a sí misma. Y no es que ella suela destacar en sus interpretaciones, precisamente. Si buscas algo ligero para pasar el rato sin exigir demasiado, cumple. Si buscas algo memorable, mejor busca en otra parte.











