Rian Johnson vuelve a citarnos con Benoit Blanc y, una vez más, consigue lo que ya empieza a parecer su marca de fábrica: que le perdones (casi) cualquier cosa con tal de pasarlo bien durante dos horas y pico. Puñales por la espalda: De entre los muertos (título original Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery, también conocida como Knives Out 3) es la tercera entrega de la saga, y aunque no reinventa nada, cumple con creces lo que promete.
De qué va, quién la firma y quién sale
Esta vez el detective más elegante del cine reciente se mete en la investigación de un crimen «perfectamente imposible» en la iglesia de un pequeño pueblo con un pasado bastante turbio, para lo cual se alía con un joven sacerdote de moral intachable. Como manda la tradición de la saga, alrededor de Blanc se reúne un elenco enorme de sospechosos con secretos propios: Josh O’Connor, Glenn Close, Josh Brolin, Mila Kunis, Jeremy Renner, Kerry Washington, Andrew Scott, Cailee Spaeny, Daryl McCormack y Thomas Haden Church, entre otros, todos rondando al inefable Daniel Craig, que vuelve a ponerse el traje de Blanc como quien se pone unas zapatillas de estar por casa.
Detrás de las cámaras sigue estando Rian Johnson, escribiendo y dirigiendo con la misma mano que ya demostró en Knives Out y Glass Onion, con Steve Yedlin en la fotografía y Nathan Johnson poniendo la banda sonora, como es habitual en sus colaboraciones.
Una maquinaria que sigue funcionando (con un pero)
Lo que mejor sabe hacer esta saga es mantenerte enganchado a base de giros constantes y una forma de narrar que juega contigo, te despista, te vuelve a atrapar. Aquí también ocurre, y la película se disfruta de principio a fin gracias a ese pulso narrativo tan característico de Rian Johnson, que sabe dosificar la información justo lo necesario para que nunca decaiga el interés.
Ahora bien, hay un elemento de la fórmula que a mí, personalmente, no me gusta: ese momento en el que el detective reúne a todo el mundo y suelta una explicación larguísima donde ata cabos que se han ido plantando por el camino, muchos de ellos fuera de plano, en lugares que ni hemos visto. Entiendo que es puro homenaje a Agatha Christie y al procedimiento clásico del «todos al salón», pero a mí me tira más el misterio que te deja investigar codo a codo con los personajes, sintiendo que las pistas las descubres tú también, no que te las cuenten al final como quien lee un resumen. Es una cuestión de gustos más que un defecto real de la película, pero ahí queda.
Conclusión de Puñales por la espalda: De entre los muertos
Con todo, Puñales por la espalda: De entre los muertos vuelve a demostrar que Rian Johnson domina este juego de científicos del misterio como pocos en el cine actual, y que la fórmula, aunque previsible en su estructura, sigue teniendo cuerda para rato. Entretenida, bien interpretada y con ese punto de ingenio que ya es sello de la saga, se disfruta sin complicaciones.











