Han pasado algo más de seis años desde que un virus vino a trastornar nuestra realidad y aunque hemos intentado seguir adelante y recuperar algo de normalidad, es difícil olvidar. Por eso, cualquier cosa que nos recuerde a esos oscuros momentos es muy fácil rechazarla. Pero, esta vez decidí sacrificarme y ver Eddington (2025) de Ari Aster, y venir a platicarles si vale la pena verla o si mejor se ahorran el incomodo momento.
Y sí, la historia gira alrededor de la pandemia de COVID-19 tras la cual el sheriff (Joaquin Phoenix) y el alcalde (Pedro Pascal) de Eddington, Nuevo México, tienen una disputa que pone en tención a los pobladores; pero conforme avanza, parece querer abarcar muchas cosas al mismo tiempo: hay momentos en los que parece apuntar hacia los extremos que vivimos durante la pandemia con gente que seguía al extremo las medidas y otros a los que parecía no importarles y todos queriendo tener la razón, pero también se mezcla con otros temas que se sienten igual de pesados, conflictos políticos, protestas, sectas y racismo apuntando directamente al caso de George Floyd, que marcó profundamente a Estados Unidos en ese periodo.
El problema es que la película no termina de decidirse por una sola línea, y eso la vuelve confusa y cansada, cuando ya de por sí se enfrenta al recelo de verla con el tema que lleva en la portada. Y no es que no tenga ideas, sino que tiene demasiadas y no todas logran fluir en una dirección, empieza siendo una cosa y termina en algo muy raro, muy Ari Aster. Y es que justamente su sello se nota por todos lados, aunque no esté cerca de parecerse a la mejor de sus películas.
Visualmente, la película cumple, pero no destaca. No hay escenas particularmente memorables en ese sentido, y de hecho es de esas historias que podrías seguir incluso sin estar completamente atento a la pantalla, lo que para mí es muy poco atractivo. No pierde fuerza, pero tampoco gana demasiado desde lo visual.
Al final, más que dejar un mensaje claro, Eddington se siente como un recordatorio de lo caótico, tenso y, en muchos sentidos, doloroso que fue ese periodo. La película no ofrece respuestas, pero sí deja esa sensación de que todavía no terminamos de procesar todo lo que pasó. Así que, si pueden evitar verla y tener un recordatorio tan incomodo, mejor aléjense.











