Filmfilicos blog de cine
Home Filmblog Películas Misery

Misery

Hablar de Stephen King en la actualidad no es solo hablar del escritor de terror más popular y prolífico, sino que es también hablar de una persona que por mérito propio ya es parte de la cultura popular. Con toda una extensa bibliografía a sus espaldas, no es de extrañar que la mayoría de sus obras hayan sido llevadas al cine y a la televisión, aunque lo cierto es que los resultados en la mayoría de las ocasiones no están a la altura del material original literario. Pero hay ocasiones en las que los responsables detrás de las cámaras saben captar a la perfección la esencia de las historias del rey del terror y dar resultados formidables, tanto que acaban convertidos en nuevos clásicos.

Basada en la novela homónima de Stephen King, la historia se centra en Paul Sheldon, un conocido escritor de novelas de romance histórico cuya principal serie protagonizada por el personaje de Misery Chastain le ha dado su reconocida fama. Sin embargo, Paul pretende dedicarse a otro tipo de novelas más serias, por lo que decide ponerle punto final a la saga de Misery matando al personaje. De camino a su habitual lugar bucólico donde se dedica a escribir, Paul sufre un accidente automovilístico debido a una repentina ventisca, pero cuando se despierta descubre que no está en un hospital, sino en casa de Annie Wilkes, una veterana enfermera que afirma ser su mayor admiradora. Solo que cuando Annie descubra que Paul ha matado a Misery ella empleará todos los métodos posibles para obligarlo a resucitar al personaje.

Normalmente si se le pregunta al público más familiarizado con el universo del escritor como a aquellos más ajenos es posible que a la hora de hablar de ello nombren a varios monstruos del imaginario colectivo como el payaso Pennywise, las gemelas del hotel Overlook o humanos con poderes sobrenaturales como Carrie. Pero entre todo ese desfile de criaturas fantásticas o de humanos con habilidades extraordinarias a veces se olvida que uno de los pilares de King no es otro que afirmar que los verdaderos monstruos son los humanos. Por eso la historia que se presenta aquí es escalofriante en el sentido de que no hay ningún componente sobrenatural, sino que Annie Wilkes resulta más aterradora que cualquier payaso asesino o espíritu vengativo porque es simple y llanamente humana, una capaz de las peores atrocidades con tal de satisfacer sus propósitos.

Ciñéndome estrictamente al nivel de adaptación de las páginas a la pantalla, se agradece que los puntos fuertes de la novela sigan aquí bien presentes y algunos de ellos reformados y adaptados al lenguaje cinematográfico, como la investigación del detective sobre la desaparición de Paul que está muy bien integrada en la trama o la decisión de eliminar casi por completo los pasajes de las novelas de Misery que en el libro se podía intuir el propósito que tenían pero que en el fondo desviaban la atención del foco principal haciéndose cuesta arriba. Y lo más importante, todo el malestar sigue bien presente a lo largo de la cinta y no hace más que ir in crecendo, de modo que no solo el propio Paul teme por su integridad física debido a los extraños cambios de humor de Annie.

Misery

Y es que en ocasiones tan solo se necesita un solo espacio y un par de personajes para causar verdadero pavor. Si a ello se le suma el hecho que dentro del terror que plantea no es una situación tan descabellada, sino que viendo ciertas reacciones hoy en día sobre los fanáticos y sus ídolos hasta podría quedarse corta, la combinación es efectiva a más no poder. Más allá de momentos muy puntuales de dolor ajeno que retuercen las entrañas, el filme en su mayoría tiene un apartado muy sobrio, donde todo está al servicio de esa cabaña aislada en medio de las montañas de Colorado, del duelo interpretativo de sus actores y de la agobiante tensión de la situación.

Dado que el gran peso de la película recae sobre su pareja protagonista, merece la pena detenerse un poco en Paul y Annie y compararlos con sus contrapartes literarios. En el libro se presenta a Paul como un personaje evidentemente angustiado por el calvario al que se ve sometido, uno que poco a poco va perdiendo los pocos hilos de cordura que le quedan que hace que el lector pueda llegar a cuestionarse ciertas cosas pero al final del día dispuesto a luchar con uñas y dientes por su liberación. A las órdenes de Rob Reiner, el Paul de James Caan parece ya como un hombre casi insensibilizado, que lo ha perdido todo y que en el fondo ya ni se plantea las ganas de seguir viviendo después de tanto martirio, un enfoque que visto en pantalla resulta igual de válido. Y como no podía ser de otro modo, en la otra esquina del ring está una excelsa Kathy Bates como Annie Wilkes, un papel que merecidamente le valió el Oscar en su día. No es para menos, la Annie de la novela era una excelente representación de una persona con ciertos problemas mentales, siempre imprevisible pero al mismo tiempo siempre vista a través de los ojos de Paul como un ser maníaco. Con la ayuda del audiovisual, ver a Kathy Bates con todo su bagaje teatral desplegar ese abanico de emociones, desde la depresión más absoluta hasta la ira homicida como si otra persona hubiese tomado posesión de su cuerpo es un espectáculo capaz de estremecer al más valiente, pero que hace que su personaje ya forme parte del olimpo del terror al dejar una interpretación memorable.

Que nadie se confunda, puede que su premisa tenga mucho más de suspense, pero es indiscutible que sus resultados son de puro terror gracias a la sencillez de su planteamiento con unas consecuencias brutales.

Artículos similares

Responder

  He leído y acepto la política de privacidad de filmfilicos.com

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Rafael Mollá Sanmartin
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, eliminación y olvido.
  • Contacto: contacto@filmfilicos.com.
  • Información adicional en: nuestra política de privacidad.