The Boys: balance final de una serie que llegó para sacudir el universo de los superhéroes

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The Boys: balance final de una serie que llegó para sacudir el universo de los superhéroes

Han pasado siete años desde que Billy Butcher, Hughie y el resto de la pandilla se colaron en nuestras vidas a través de la pequeña pantalla, con una propuesta tan simple en su enunciado como devastadora en su ejecución: ¿y si los superhéroes fueran, en realidad, una panda de psicópatas corporativos con capa? El 20 de mayo de 2026, con el estreno de «Blood and Bone», el último episodio de su quinta temporada, The Boys cerró definitivamente las puertas. Y como suele pasar con las series que de verdad importan, toca sentarse a hacer balance. Que no es poco (Si quieres ver lo que comentamos de la serie en su inicio, aquí lo tienes).

De dónde viene The Boys: la idea que nadie se atrevía a hacer

Antes de hablar del final, hay que hablar del principio. Porque The Boys no surgió de la nada: nació como adaptación del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson, publicado entre 2006 y 2012, una obra que en su momento fue tan brutal y políticamente incorrecta que le costó lo suyo encontrar editor. La serie televisiva, desarrollada por Eric Kripke junto a Evan Goldberg y Seth Rogen, llegó a Prime Video en julio de 2019 con una premisa que conectó inmediatamente con el estado del mundo: los superhéroes como herramienta de lavado de imagen de una megacorporación, el poder sin control, la idolatría ciega. No hacía falta ser muy listo para ver los paralelismos con la realidad.

Lo que hizo Kripke fue inteligente: le pidió permiso a Ennis para apartarse de la historia original pero mantener la esencia y los personajes, sobre todo a Carnicero. Y Ennis, que es un tipo listo, le dijo que sí. Su única condición, según contó el propio Kripke: «Simplemente haz bien a Carnicero». Spoiler: lo hicieron bien.

Hay un detalle curioso que pocos conocen: el personaje de Hughie en el cómic original fue diseñado con la cara de Simon Pegg, porque Ennis quería ese perfil de tipo aparentemente blando pero con mucho fondo. Pegg dio su visto bueno y acabó participando en la serie interpretando al padre del personaje que lleva su cara. Esas cosas solo pasan en el mundo de los cómics.

Las tres primeras temporadas: cuando The Boys era imbatible

Seré directo: las dos primeras temporadas de The Boys fueron de las mejores cosas que le han pasado a la televisión en mucho tiempo. La primera, con su presentación del universo, su Homelander (Patriota en España) absolutamente desquiciante y esa forma de reírse en la cara del Universo Cinematográfico de Marvel y de DC sin necesidad de nombrarlo. La segunda, con la incorporación de Stormfront y su carga de crítica al fascismo pop, fue si cabe todavía más sólida.

La tercera temporada, con Soldier Boy (un Jensen Ackles que hizo historia con el personaje) y la explosión de la dinámica Butcher-Hughie, siguió siendo muy buena aunque ya se intuía cierta tendencia a querer superarse en espectacularidad a cualquier precio. Ese «más es más» que, como veremos, acabaría pasando factura.

El gran mérito de The Boys en su mejor momento fue doble: por un lado, ser una sátira política afiladísima que no se quedaba en lo superficial. Por otro, construir personajes con una profundidad emocional que sus homólogos del MCU o la mayoría de DC jamás se han molestado en desarrollar. Butcher, Hughie, MM, Frenchie, Kimiko… gente rota, con heridas reales, con motivaciones comprensibles incluso cuando hacían cosas terribles.

Homelander y Soldier Boy en The Boys

La cuarta temporada: el primer tropiezo serio

La cuarta temporada, estrenada en junio de 2024, fue la primera en generar divisiones de verdad. Seguía siendo entretenida, seguía teniendo momentos brillantes, pero algo había cambiado. La sátira empezó a volverse un poco repetitiva, como un músico que toca siempre el mismo acorde porque sabe que al público le gusta. Las referencias políticas, que antes parecían surgir naturalmente de la trama, empezaron a sentirse un poco forzadas, un poco ansiosas por ser relevantes.

No fue un fracaso, ni mucho menos. Pero fue la temporada en la que pensé: «Podría haber sido mejor».

La temporada 5: el adiós más difícil de valorar

Y llegamos al meollo. La quinta y última temporada, que se emitió semanalmente entre el 8 de abril y el 20 de mayo de 2026, es probablemente la más difícil de valorar de toda la serie. Y eso, en sí mismo, ya dice algo.

Técnicamente, The Boys sigue siendo una maquinaria muy eficaz. La puesta en escena, el montaje, esa capacidad para mezclar humor negro, gore y tensión política sin perder ritmo… todo eso sigue funcionando. Antony Starr como Homelander sigue siendo una de las mejores interpretaciones de la televisión contemporánea, punto. Karl Urban sigue siendo Karl Urban, que ya es decir mucho. Y hay momentos en esta temporada, especialmente en los últimos episodios, que recuerdan por qué esta serie fue tan especial.

El problema está en el camino. Los episodios centrales de la temporada acusaron cierta dispersión narrativa, esa costumbre de priorizar el chiste gordo o la referencia cultural sobre la coherencia de la trama. La serie que en sus mejores momentos era capaz de hacerte reír y partirte el alma en el mismo minuto, aquí a veces parece más preocupada por no quedarse sin munición satírica que por cerrar bien sus personajes.

Además, hay personajes que merecían más. Starlight (Luz estelar), por ejemplo, se desdibuja en esta última entrega de una forma que decepciona bastante.

El desenlace: lo que el final de The Boys nos deja

Si no has visto el último episodio, para aquí. En serio. Se vienen los Spoilers gordos.

El final, titulado «Blood and Bone», resuelve la gran pregunta que llevaba temporadas sobre la mesa: ¿cómo se para a Patriota cuando parece imparable? La respuesta llega a través de Kimiko, que hereda la habilidad de Soldier Boy para drenar superpoderes gracias al sacrificio previo de Frenchie (una de las muertes más dolorosas de la serie), y en una escena en el Despacho Oval que es absolutamente catártica, Butcher y Ryan se unen para acabar con Homelander. Sin poderes. Con una palanca. Como toda la vida.

Es un final que funciona emocionalmente, que cierra el arco de Butcher de forma coherente, y que tiene ese toque de amarga ironía que siempre ha definido a la serie. No es perfecto, no tiene la fuerza de los mejores momentos de la serie, pero es honesto. Y en una época en la que los finales de las grandes series suelen o bien decepcionar estrepitosamente o bien quedarse en el término medio timorato, hay algo que agradecer en que The Boys haya optado por ser fiel a sí misma hasta el final.

Aunque sí, yo también quería un poco más.

The Boys ha terminado y aquí te hablamos de ella

Datos curiosos de The Boys que quizás no sabías

  • La serie estuvo a punto de no existir: fue desarrollada originalmente para Cinemax antes de que Amazon se hiciera con ella.
  • Eric Kripke, su creador, viene de haber creado Supernatural, otra serie con una legión de fans incondicionales y un protagonista llamado… Jensen Ackles. El mismo que interpretaría a Soldier Boy en The Boys. El mundo es pequeño.
  • El cómic original de Garth Ennis consta de 98 números y fue adaptado también en audiolibros con un reparto completo. La historia completa dura 31 horas. Por si te quedas con ganas.
  • La quinta temporada se convirtió, paradójicamente, en la más vista de toda la serie: 57 millones de espectadores por episodio, entrando en el top 10 histórico de Prime Video. La polémica, a veces, es el mejor marketing.
  • El final de la serie difiere considerablemente del final del cómic. En las viñetas, Homelander nunca tiene ese enfrentamiento definitivo con Butcher; es Black Noir, su clon, quien se encarga del asunto. La versión televisiva optó por una resolución diferente y, creo, más satisfactoria narrativamente.

Balance final: ¿de más a menos?

Sí y no. Es tentador decir que The Boys fue de más a menos, y en cierta medida es verdad: las dos primeras temporadas son difícilmente igualables y la quinta no llega a su nivel. Pero sería injusto quedarse solo con eso. Lo que hizo The Boys en siete años es bastante más raro de lo que parece: crear una serie de superhéroes que era, en realidad, una crítica feroz al poder, al fanatismo, a la cultura de la celebridad y a la cobardía institucional, y hacerlo con suficiente carne, sangre y humor negro como para que fuera también entretenidísima de ver.

No muchas series pueden decir que cambiaron algo en la conversación cultural de su época. The Boys sí puede. Y eso, cuando se apagan las luces, importa más que si el episodio 5 de la última temporada tuvo algunos bajones de ritmo.

¿Qué terminó siendo un poco menos de lo que prometía en sus mejores momentos? Puede. Pero menudos momentos.

LA NOTA DE FILMFILICOS

EN POCAS PALABRAS

The Boys cierra con una temporada irregular pero un legado indiscutible: la serie que demostró que los superhéroes podían ser algo más que entretenimiento seguro.

4,5
AcciónAmazon Prime VideoComediaCómicDramaEric KripkeEvan GoldbergFantásticoSeth RogenSuperhéroes
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Autor/a

Makelelillo (AKA Rafa Mollá)

Descripción: Disfruta del cine como un niño de un juguete nuevo. Odia las películas que comienza a ver con una cierta expectación y que va descendiendo conforme avanza, pues se convierten en algo infumable, no tiene pelos en la lengua a la hora de opinar y nunca se censura nada. Autobiografía: Aunque no soy especialista en nada en concreto, me gusta bastante incordiar y reirme de casi todo... y hablar de cine claro. Frase: “Te pierdes en los detalles”.

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